Cómo decorar una cama: ideas, ejemplos y consejos

Supongo que te ha pasado en más de una ocasión: navegando por tus redes sociales, Pinterest o incluso imágenes de Google, ves habitaciones de matrimonio o dormitorios infantiles con unas camas imponentes. Varias capas de detalles textiles, siete almohadas, veintiséis cojines… y te das cuenta de que queda maravillosamente bien, pese a que, de primeras, y en la práctica, te pueda parecer un engorro. Luego miras en dirección a tu cama y ves una cama perfectamente hecha pero bastante sosa: un edredón y un par de almohadas. Con suerte, un cabecero de cama. ¿Quieres que tu cama, y por lo tanto tu dormitorio, parezca tan acogedor como esas fantásticas imágenes que te deslumbran en el catálogo de IKEA? Pues aquí te voy a dar algunos consejos.
Eso sí, ten en cuenta que no es una cuestión de hacerlo un día y ya está. Toda decoración de cama conlleva varios elementos que tendrás que incorporar en ella siempre que la hagas, o como mínimo cuando quieras recibir visitas y lucirla. No tiene por qué ser exasperante, pero desde luego requerirá un poco más de esfuerzo que limitarte a extender el edredón. Aun con todo, vamos a ello, porque a mí, al igual que a ti, me encanta la decoración de interiores y hasta hace poco siempre le faltaba algo a mi habitación de invitados, pero gracias a los consejos que he ido aplicando y que te incluyo en este artículo ahora también cuento con un cuarto de revista. He consultado algunos de ellos con expertos en este campo, como es colchonclub.es, y al final he añadido también algunos consejos adicionales si quieres combinar la decoración de tu cama con cabeceros, cortinas u otros elementos de tu dormitorio.
Cómo decorar una cama con textiles
De mis alternativas favoritas para decorar una cama sin tener que comerte demasiado la cabeza, y sin tener que tirarte veinte minutos apartando cojines para acostarte cada noche. Es muy sencillo: bastará con elegir mantas o colchas que puedas poner por encima del edredón que ya utilices en tu cama. Queda muy bien ponerlo justo al pie de la cama, doblado para que ocupe todo el ancho, pero otra alternativa es dejarlo de forma más informal sobre una de las esquinas, no ocupando todo el ancho de la cama sino atravesándolo ligeramente, con un falso aspecto de descuido que le dará un toque relajado.
Otra opción asimismo es sacar la sábana por fuera del edredón a la altura de las almohadas. Es un truco muy clásico y de hecho es probable que ya lo lleves a cabo, pero puede que no estés consiguiendo el efecto deseado. Lo ideal es contar con sábanas que cuenten con un dobladillo cosido para que sume algo de relieve al ponerlo por encima del edredón. A este respecto, sitúa el final del edredón por debajo de las almohadas y dobla la sábana interna para que esté más o menos a un palmo del final de las almohadas, permitiendo que sobresalga por debajo de estas y creando así el contraste de color. En este tipo de opciones también puede quedar muy bien sumar aunque sea un único cojín o almohadón más amplio en el centro de las almohadas, de este modo consigues un efecto más acogedor y además te será fácil ocultar imperfecciones o arrugas que podrán aparecer naturalmente en las sábanas.
Cómo decorar una cama almohadones
Una opción clásica donde las haya y muy asociada a las películas que solemos ver. Hay una pregunta eterna que también te puedes preguntar, y es la de: ¿duermes con una o con dos almohadas? Si duermes con una esta opción tal vez sea más aparatosa porque tendrás que retirar los almohadones extra siempre que vayas a acostarte, pero si prefieres tener la cabeza más en alto puede ser incluso una ventaja, pues conseguirás un elemento decorativo y práctico al mismo tiempo que mejore tus horas de descanso.
Ahora bien, ¿cómo consigues una cama elegante y no sobresaturada? En primer lugar, consigue almohadones de diferentes tamaños pero que tengan patrones, colores o detalles similares entre sí. Si recurres a muchos almohadones de diferentes formas y colores conseguirás un efecto más caótico y mucho menos armónico, por lo que te cansarás mucho antes de ello y acabarás recurriendo no lucirlos siquiera. Mi consejo es que, sobre las almohadas que utilizas para dormir, sitúes primeramente un par de almohadones de mayor tamaño que inicien la escala. Pueden tener borlas o flecos, pero mi recomendación es que no sean demasiado llamativos o estridentes. Después añade otros dos algo más pequeños, seguidos de otros dos más pequeños que los anteriores y finalmente un único almohadón en el centro para conseguir un efecto más unificador. Con este último almohadón, además, pones punto final a la escala.
Este truco es muy fácil de combinar con los textiles que he comentado antes, aunque sí es probable que, a fuerza de añadir almohadones, sobrepasen la mitad de la cama y los textiles queden demasiado sobrecargados. Con respecto a esto, sí te recomiendo añadir el número de almohadones concreto para que no supere la mitad de la cama, ya que de lo contrario parecerá que estés llenando toda la cama al completo en lugar de crear una parte más acogedora en el cabecero, que es el detalle más relevante en este tipo de decoraciones.
Cómo decorar una cama con cojines
Es un truco bastante similar al de decorar la cama con almohadones, si bien estos últimos suelen ser más rectangulares que los cojines, que tienden a ser más cuadrados. Al igual que con los almohadones, procura conseguir que los cojines que elijas tengan elementos en común, o si no es así, que cuenten con colores que combinen entre sí. Si recurres al mismo color en diferentes tonalidades también puede quedar bien, dependerá del resto de la decoración de tu hogar, pero mezclar colores oscuros con claros creará un mayor contraste y será más original. Algunos colores que pueden quedar muy bien entre sí son los blancos con los azules o verdes, el amarillo mostaza con el gris o el negro con algún color claro como el rosa pastel o el azul cielo, por ejemplo. De esta forma conseguirás una cama con mayor dinamismo sin renunciar a la elegancia.
Siempre puedes optar por destacar un cojín en particular, normalmente hacia el final de todos ellos una vez colocados en la cama. Esto es, si hay un cojín que quieras resaltar no lo pongas justo al principio, sobre las almohadas, porque pasará desapercibido. También puedes jugar con los tamaños, dándole mayor variedad, pero con la combinación de colores ya conseguirás un efecto mucho más original, pudiendo además elegir diferentes contrastes según la habitación que estés decorando, alienando tu habitación con un theme específico y la habitación de invitados con otro, por ejemplo.
Otra opción, dependiendo siempre de tus gustos, es sumar algún peluche al que tengas especial aprecio. Si vas a hacerlo, incorporarlo con la decoración de cojines es la opción más fácil y recomendable, pues no quedarán aislados y no tiene por qué resultar infantil si consigues cuadrarlo bien entre ellos, ya sea incorporándolo en el centro para que destaque o eligiéndolo como elemento central, situándolo frente a todos los demás.
Consejos extra
Irónicamente, la decoración de la cama no se queda en la cama. Si organizas los almohadones, los cojines o los detalles textiles de la cama pero no los armonizas con el resto de la habitación es probable que lejos de conseguir una habitación de revista consigas una cama sobrecargada y una habitación muy pobre en comparación. Algunas formas de conseguir un dormitorio más elegante es incorporar elementos comunes en la cama que también puedan compartir el resto de mobiliario. Por ejemplo, los mismos colores para algunos cojines o textiles que las cortinas, compartir cojines entre la cama y algún sillón cercano a la ventana, o asegurarte de que la decoración que escoges para la cama no entra en conflicto con el resto de la decoración.
Por ejemplo, si cuentas con un cabecero rústico y todos tus muebles son en madera, y optas por una decoración mucho más moderna e incluso neón para tu cama, no va a casar. De igual modo, aunque puede ser un contraste interesante y es preferible que lo experimentes antes de descartarlo, en mi opinión si tienes una habitación enteramente en colores claros o en pastel y decides poner un edredón negro y combinar cojines o almohadones blancos y negros va a desentonar enormemente con el resto del cuarto, por lo que es preferible buscar una decoración afín. Y finalmente, también aplicable a cualquier otra decoración que lleves a cabo: elige colores que combinen entre sí. Es bastante sabido que, por ejemplo, el rosa y el rojo no combinan, y aunque digan que el negro combina con todo tendrás que saber elegir los tonos perfectos si quieres combinar, por ejemplo, negro con marrón. Haz pequeñas muestras previas antes de dar los pasos grandes, pues puede que ser una vez los des no te guste el resultado final y sea mucho más difícil volver a empezar que no ir experimentando hasta dar con la combinación perfecta.
































